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La Ciudad de San Martín

Tres Rutas, Tres Historias

La región San Martín, ubicada al nororiente del Perú, pertenece a la selva alta, un lugar donde el cacao orgánico encontró un espacio natural para desarrollarse, convirtiéndose, además, en una alternativa para que sus habitantes mejoren su calidad de vida, salgan de la pobreza y superen épocas en la que el terrorismo y el narcotráfico fueron protagonistas de sus vidas. Esta zona se convirtió en el mayor productor del Perú, haciendo que cacao impulse a su población a escribir otra historia.

Cómo se llega:
Todos los puntos de la Ruta se encuentran relativamente cerca de la ciudad de Tarapoto, la cual recomendamos ser la base de operaciones durante un viaje en esta región. Chazuta y Lamas son accesibles por vía terrestre, puede alquilarse un servicio de movilidad en el mismo Tarapoto, pero recomendamos que lo hagan mediante contacto con los operadores logísticos que se listan abajo.

Pucallpillo

El río Huayabamba es la puerta de entrada a una de las comunidades emblemáticas y mejor organizadas en torno al cultivo de cacao. En Pucallpillo, el cultivo de cacao es el protagonista del día a día de su población. En este caserío, de unos 1200 habitantes, el cacao imprime el estilo de vida de su gente y su relación con la naturaleza: probablemente no haya en la selva amazónica una comunidad más en armonía con el medioambiente, sin dejar de lado la necesidad de adaptarse a la modernidad.

Más de 60 hectáreas de la comunidad han sido destinadas para el cultivo del cacao criollo nativo. A la par, y con la ayuda de la cooperación extranjera, Pucallpillo ha logrado liderar el desarrollo ambiental en la zona del Huallaga, a partir de la educación de sus pobladores, una de las asociaciones de productores más importantes del país: la Cooperativa Agraria Cacaotera Acopagro, con sede en la ciudad de Juanjuí. La cooperativa creó los chocoproductos: cereales con cacao (arroz, trigo y maíz), plátano y hasta jabón de chocolate, que puede visitarse.

Junto con el cacao, los aventureros podrán visitar las cataratas El Breo, el torrentoso río Huallaga y el parque nacional del Río Abiseo. Quienes se animen, pueden acampar en la selva. En la zona está Sanambo, en el Alto Huayabamba, parte de la provincia de Mariscal Cáceres, que también integra la ruta del cacao. Se llega luego de navegar dos horas por el río Huallaga. Aquí, además del cacao, la zona es conocida por su actividad mística y la famosa ayahuasca. Desde Juanjuí se llega a la Comunidad Alto el Sol. Aquí encontramos un cacao de aroma persistente y sabor frutado, poco común, reconocido como “cacao del bueno”, orgánico. Todo el proceso se caracteriza por su comercio justo. Se puede visitar el vivero comunal, parcelas demostrativas y participar de los procesos de producción en campo, desde la poda, pasando a la cosecha. Luego, enseñan a cortar el fruto del árbol, partirlo a punta de machete, para degustar la pulpa de cacao. También se visita el jardín de clones, módulos de fermentación, loza de secado y centro de acopio. En la zona se pueden probar tragos a base de corteza de árboles de la selva y crema de cacao.

Chazuta

“Ven ciudadano peruano, ven amigo a consumir el chocolate Mishky Cacao, elaborado en Chazuta, San Martín… ¡Ay qué rico!”

No se trata de una publicidad, es el canto con el que las mujeres de Chazuta lo recibirán y lo despedirán.

El distrito, ubicado a 45 minutos de Tarapoto, agrupa a 14 comunidades con una característica: allí el cacao tiene nombre y es cosa de mujeres. Son ellas, las damas las que han logrado un importante desarrollo cacaotero. Fundaron la asociación Mishki Cacao, conformada por 13 lideresas del distrito, logrando posicionar su producción de cacao a nivel regional, con la elaboración de bombones, coberturas, mermeladas, jaleas y tabletas. Estas mujeres, lideradas por Aylin Quinteros, empezaron ayudando a sus esposos, campesinos, a cosechar el cacao. Luego, comprobaron que ellas podían administrar mejor. Así crearon la empresa Mishki Cacao, con apoyo de la Cooperación Americana, que trabaja de la mano con el Estado Peruano para la erradicación de la coca.

La inversión para los cultivos alternativos vino acompañada de capacitaciones, que las damas supieron aprovechar. Es emocionante ver la forma en la que pasaron de la elaboración de chocolate y cobertura artesanal al trabajo semi industrial. Desde el 2012 cuentan con un pequeño laboratorio con equipos básicos (tostadora de grano, descascarilladora, molino conchador, mesa refrigerada y mesa de granito) para el procesamiento del grano. También se dedican al majambo, un pariente silvestre del cacao, al que secan y con el que elaboran una pasta increíble, que cuando algún maestro chocolatero la descubra seguramente será un producto gourmet muy buscado, es increíble.

Mishki Cacao apuesta a mediano plazo por convertirse en el principal proveedor de chocolate para cobertura de la ciudad de Tarapoto, y luego, exportar. Para lograrlo, sus aguerridas mujeres cuidan cada detalle de la presentación y el marketing de su producto. Para identificarse, el envase y rotulación de sus productos hacen uso de la tradición ceramista de aplicando sus diseños para darle una imagen particular. Además, han creado canciones y coreografías, todas agradeciendo a la tierra por el cacao que les brinda y prometiendo que quien lo consuma será feliz. La experiencia cacaotera en Chazuta se disfruta con todos los sentidos. Quien se va, desea volver y se lleva una imagen y un recuerdo imborrable.

Lamas

A menos de una hora de Tarapoto, se supera a sí misma con el esfuerzo de sus pobladores. A pesar de estar urbanizada, las comunidades nativas lamistas conservan sus costumbres, su vestimenta, su idioma (el quechua lamista) y han llevado su tradición agricultora hacia adelante, convirtiendo a Lamas en la ciudad donde se gestó la cooperativa más grande del Huallaga: Oro Verde. Si bien ésta se inició como cooperativa cafetalera, pronto se dieron cuenta del despegue que tenía el cacao en la región, por lo que lo incorporaron a sus cultivos, aprovechando el conocimiento productivo y de exportación que les brindó la experiencia previa del café.
El cacao de Lamas se caracteriza por su variedad de gustos y aromas. Puede afirmarse que de las parcelas lamistas sale el cacao criollo de mejor calidad del país. Las visitas a parcelas de cacao se han empezado a incluir como atractivo turístico, armando una de las rutas del cacao más interesantes de la zona. Sólo en Lamas son cuatro mil los productores cacaoteros. Este producto se ha convertido en el principal cultivo de la región.

Si se quiere conocer a un fan del cacao, conocedor, empeñado en afianzar la “ruta del cacao”, hay que llegar hasta la parcela del ingeniero Hidérico Bocangel: finca Ecoperlacha. Allí con paciencia especial, Hidérico cultiva más de 15 variedades distintas de cacao criollo, en apenas tres hectáreas. Se ríe cuando le pregunto si es un coleccionista y me lleva a recorrer su circuito, planta por planta, todas rotuladas, a las que conoce desde la cuna. Sabe sus virtudes, sus defectos y su sabor. En Ecoperlacha tendrá una oportunidad única: la de probar los diversos tipos de granos de cacao en su forma original, conocer de forma didáctica cada parte del fruto, apreciar la más mínima sutileza de sabor, después de uno o dos… atención, puede ser adictivo.

Datos Útiles

Lamas: Girasoles. Eco-Lodge. Jirón Chancas, 502 - Lamas - San Martin. Tel.(042)54-3439 inecazorla@hotmail.com

Chazuta: Puma Rinri, Amazon Lodge. Carretera Shapaja-Chasuta Km. 16 Tarapoto - San Martín. Tel: (042) 526694 www.pumarinri.com

Juanjui (Pucallpilo): Hostal Capricornio. Jr. Eduardo Peña Meza 1185, Juanjuí – San Martín . Tel: (042) 545056 www.facebook.com/Hostal-Capricornio-Juanju

Visita a una hacienda: Tanto el Hotel Puma Rinri, como Los Girasoles, pueden organizar visitas. Alternativamente contacte a el Operador Turístico “La Patarashca”. Jr. San Pablo de La Cruz 362 - Tarapoto, San Martin. Tel: +51 (042) 527554www.lapatarashca.com